miércoles, 22 de abril de 2009

Mis días en la tierra...y el más allá.



Cada día disfruto más mi existencia, con todo y estar rodeada de múltiples desavenencias, (típico de los vivos), y lo digo en serio, todo este rollo de vivir hasta que el cuerpo aguante, puede ser en ocaciones fastidioso, pero cierto es que casi todos queremos seguir viviendo, con todo y estar conscientes de lo jodido que están algunas cosas, como por ejemplo nuestro planeta, que aunque todavía nos tenga algo que ofrecer, nos acribilla la idea de que en algún momento todo se acabara.

Realmente somos afortunados, de tantos miles de millones que no pudieron estar, estamos nosotros, de tantos miles de millones que estuvieron y no hicieron nada por el planeta, estamos nosotros, con la oportunidad de cambiar algunas cosas, mejorar el entorno, aunque estemos muy distantes de ver los resultados, resulta consolador que las generaciones venideras tengan la oportunidad de vivir en un mundo mejor.

A los que creen en un más allá y por eso piensan que luego de su estadía en este planeta, serán parte de un plano astral, celestial o no se que, les sugiero que se detengan a pensar de que estamos hechos, de toda una diversidad de materiales que componen la estructura de nuestro cuerpo y su armoniosa combinación, crea esa energía que nos permite vivir, necesitamos de toda esa diversidad de compuestos que se encuentran en la naturaleza, pues como seres humanos habitantes de la tierra, nos toca vivir por el momento aquí y no en "el más allá", cuando mueran, se podrán ir "al más allá", (la memoria de sus conocidos), ahí vivirán, en el recuerdo.

Ahora, somos humanos, no somos recuerdos, necesitamos nuestro planeta.