sábado, 14 de noviembre de 2009

"ESCEPTICOS RELIGIOSOS"


Escepticismo religioso; así podríamos llamar la incredulidad que muestran los religiosos ante todo descubrimiento o avance científico.

Con la reciente noticia suministrada por la NASA, con relación al agua encontrada en nuestro satélite natural, que en días pasados específicamente el 9 de octubre se envió una sonda bautizada LCROSS, fue dotada de avanzados sensores que recojerian muestras de los escombros esparcidos luego del impacto de la sonda en unos de los cráteres de nuestro satélite, ubicado en el polo sur de la luna, donde según los científicos de la NASA lleva cientos de miles de años sin recibir los rayos del sol.

Para los "escépticos religiosos", estos hechos, urgados y registrados por el conocimiento humano, que desde los primeros tiempos de ser, son las ciencias las herramientas que nos han dado respuestas a infinidad de cuestiones sobre nuestro entorno y nosotros mismos, ayudando y mejorando nuestra calidad de vida y de pensamiento, a primera vista para estas personas no son más que habladurías, patrañas, que no logran entender o no quieren entender, aunque con el tiempo algunas de estas personas sin poner resistencia llegan a aceptar dichos avances.

Para ellos es fácil aceptar fantasias absurdas e infantiles como hechos reales, sin tener la mínima evidencia comprobable, dan por verdaderos todos esos mitos mágicos-religiosos, sin embargo todo el registro fósil que se tiene y que se sigue encontrando, más todo lo relacionado con la genética, la neurociencia, la historia, la geología, y demás disciplinas científicas, no le prestan la importancia que se merece, es más importante y verdadero para un cristiano lo que dice el génesis en la biblia, a lo que nos muestra la geología.

Nos tildan de incrédulos por no creer lo paranormal, místico y mágico, muchos se atreven a decir que todo ese conocimiento adquirido por nuestra especie, todas esas fuentes utilizadas para el entendimiento son obras de un ente maligno, de satanás, del diablo, que nos nubla la pura y absoluta razón de creer en dios.