sábado, 13 de febrero de 2010

La fe que los fortalece. Haití.


Un mes después de la muy dolida tragedia ocurrida en Puerto Príncipe, Haiti, miles de sus ciudadanos que sobrevivieron se reunen en la plaza 'Camps de marts', ubicada en el centro de la ciudad capitalina, como señala una nota del periódico digital elmundo.es "Haiti se ha converdito en una gran iglesia"...como también se ven llegar a todas las iglesias católicas y protestantes del país, los fieles de las respectivas casas "sagradas" entonan cánticos y rezan oraciones a su dios, para que acoja en su reino, allá en los...¿cielos? a las más de 217.000 almas de los fallecidos en la catástrofe que EL mismo envió como ¿advertencia?, ¿castigo?, ¿recordatorio?...en fin, para que se sepa bien que El es un dios de amor y misericordia.

El estado a decretado 3 días de duelo nacional y paro laboral, lo último nada atípico entre la población haitiana, ya que los empleos no abundan y cerca del 70% de los haitianos no lo tiene.

Entre las tantas iglesias y lugares improvisados que se destinaron para esta gran manifestación de adoración al dios castigador, muy bien se escucho decir a un pastor evangelico "Dios quiere Haití, pero lo ha puesto a prueba para demostrar su fe"...más a lo lejos, no tan distante un cura católico dice "ya hemos honrado a los muertos con el luto y ahora toca seguir adelante".

Mientras en la plaza luego de tantos cánticos, lamentos y lectura de la "santa" biblia se puede ver una multitud de personas sumidas en una especie de trance, para ellos experiencia religiosa, como una escena sacada de una película de entes o espíritus reboltosos.

No hay palabras suficientes para describir la profunda pena y desgracia que aflige a este vecino país, las imagenes expuestas en los medios de prensa hablan de ese dolor, la comunidad internacional a respondido, ellos lamentablemente esperan que su dios les de respuesta y resuelva sus problemas, eso no va a suceder, lo que si pueden hacer es organizarse y disponerse a trabajar por un bien común, sacar de las entrañas de la ira de ese dios, la ignorancia y la absurda esperanza que los tiene sumidos entre tanta tragedia, por culpa también de políticos irresponsables claro esta.