viernes, 21 de mayo de 2010

Si a la clase de religión en los centros educativos.

Desde muy infantes se nos comienza la formación intelectual a los seres humanos, los expertos en educación sugieren que es más conveniente la enseñanza de las asignaturas académicas a temprana edad, pues los niños desarrollan con mayor prontitud su saber.

Esa formación sin duda empieza en los hogares, que bien es donde los niños aprenden sus primeras expresiones verbales y demás conocimientos, ya luego que empiezan a participar en la gran variedad de centros de enseñanzas, adquieren el calificativo de estudiantes, recibiendo una educación formal de las diferentes asignaturas básicas en la sociedad actual.

Junto a éstas asignaturas de acuerdo al criterio del centro educativo, han incorporado otras más, para ampliar por así decirlo el repertorio educacional, éstas pueden ser educación artística, ingles, dibujo técnico, RELIGIÓN, entre otras tantas...ésta última es de gran importancia para la formación del individuo, ya que abarca varios tópicos respecto a la vida de las personas, el carácter moral de las personas y hasta la idea de una vida después de la muerte.


Aunque muchos se oponen a la enseñanza de ésta asignatura, considero que no debe de dejarse de impartir, es más, considero que mientras a más temprana edad se impartan estos estudios, mejor para la persona, pues con eso de la mano, facilitara su entendimiento de la variedad de pensamientos religiosos que existen en el mundo.

Me opongo, al cristianismo, islam, judaísmo o cualquier otra creencia que se imparta independientemente, ajenas a las demás creencias religiosas, asignatura mal llamada "RELIGIÓN", pero que en ella solo tratan con exclusivo detalle una creencia en particular, y lo peor de todo, atribuirle el grado de poseedora de la verdadera religión, absoluta, sin contemplaciones, contra eso me opongo.

Hablo de una real asignatura de religión, en la cual mis hijos puedan enterarse de que existen otras creencias, y así ellos poder sacar sus propias conclusiones, respecto a una u otra, esa asignatura tiene que ser impartida con una visión imparcial, que puede venir de la voz de una persona calificada, conocedora de las culturas y creencias de los pueblos humanos y su comportamiento, como un antropólogo o sicólogo.

Con una asignatura de religión entre esas dimensiones, se puede contar con persona más escépticas con relación a las ideas o pensamientos mágico-religioso y paranormal, personas  que podrán desarrollar una madurez respecto a todo lo místico que existe a temprana edad, que sufriría menos a causa de algún castigo imaginario propiciado por un pecado o acto que ni ellos mismos se enteran de si son ciertos o imputados injustamente, por ciertos libros sagrados y autoridades religiosas.

Si a esa clase de religión en los centros educativos.