miércoles, 26 de octubre de 2011

Voluntad o poder.

"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad".- Albert Einstein.

Bien...pero si no puedo?

Pienso que la voluntad necesita como complemento el poder, y de igual manera éste último del primero, no existen uno sin el otro.

Se habla mucho de la fuerza de voluntad para lograr o emprender en día a día de nuestra existencia todo nuestros anhelos y metas trazadas, con la intención de vivir una vida más satisfactoria y plena, no siempre lo logramos, en parte dependerá de factores externos, por eso no creo en el destino, en eso que sugieren algunos de que "todo estás escrito".

Sí pienso que las acciones que mi voluntad materialice (y las de otros, para bien o para mal) serán fundamentales en mi presente, y por supuesto para ese futuro o destino incierto en cierta medida.

El razonamiento de estos asuntos tan importantes en la vida de todo ser humano, se debe a que desde temprana edad nos enteramos de lo determinantes que son, tanto la voluntad y el poder, generalmente estos son concebidos por algunas personas de manera separada, ajenos unos del otro. Sabemos esto porque muchos piensan tener poder y otros en tener voluntad.

Y la pregunta es simple; Qué se puede hacer teniendo la voluntad, sino tenemos poder?
y qué podemos hacer con todo el poder, sino tenemos la voluntad?

Es decir, en lo personal yo tengo la capacidad o el poder para realizar una gran cantidad de actividades, pero no tengo la voluntad, y me pasa también que tengo una gran voluntad para de hacer cosas importantes para mi vida y la de otros, pero no tengo el poder para concretar esos deseos que motivan esa voluntad.

Sabemos de gente de muy escasos recursos que tienen un enorme potencial y la voluntad para desarrollar ciertas cualidades y capacidades, pero carecen del poder para que estas sean productivas y satisfactorias para su desarrollo como individuos.

Sabemos de gente que poseen el poder y muchas veces la obligación (políticos) para de cumplir y realizar ciertas acciones que deben de ir acordes con esa la realidad de su situación, aunque puede ser que se tenga el poder, pero no está la obligación o el deber, en ese sentido esas personas que ostentan ese poder, raras veces dispondrán del mismo para el mejoramiento de su persona o su entorno.

Los peores son los que tienen el poder, el deber y la obligación (políticos) y no hacen nada.

Tengo claro que el poder no solo corresponde al hecho de tener dinero u otros vienes de valor monetario, sabiendo que el dinero en el mundo "actual" y "primitivo" que vivimos imperan las personas que tienen la facilidad del manejo del mismo, para realizar actividades necesarias e innecesarias que cubren todas sus necesidades y todos sus caprichos. Hay muchas otras actividades que requieren del poder no monetario, que tienen que ver con lo físico o lo intelectual, ciertas limitaciones en estos aspectos que no nos permiten la posibilidad de nuestra voluntades.
¿Quién dijo que no podemos?...Pudieron, pero no  todos pueden.

En conclusión, en las sociedades humanas de hoy día la realidad es que para obtener o alcanzar nuestros objetivos, tenemos que contar en gran parte el tener voluntad y poder, tal vez en un futuro, en una sociedad basada en otros conceptos utópicos para nuestro tiempo "actual", con el solo hecho de tener la voluntad logremos lo que hoy nos resulta imposible por no tener poder.