domingo, 16 de octubre de 2011

El Pensamiento Mágico (Extracto)

Los métodos de la magia se contraponen a los de la ciencia. De acuerdo con el investigador Robert Todd Carroll, autor de The Skeptic´s Diccionary, éstos resultan comprensibles en tiempos de nuestros ancestros, hace miles de años, pero hoy en día "solo indican una profunda ignorancia e indiferencia con respecto a la ciencia y a una visión del mundo que resulta posible comprobar". Carroll reconoce que, sin embargo, la gran  mayoría de nosotros regresamos al pensamiento mágico de vez en vez. Ello no es peligroso si a través de la reflexión y el pensamiento critico reconocemos "que la buena suerte no nos permitirá ganar la lotería, o que frotando el amuleto que nos dio un persona amada tal vez sintamos su presencia, pero el vínculo que guardamos con ella tiene que ver con la psicología y la biología, no con el mundo sobrenatural".

En el caso de la magia negra, el mismo autor advierte que "acuchillar la imagen de un enemigo no le provocará daño alguno". Siguiendo la misma vertiente en su Encyclopedia of Claims, Fraud, and Hoaxs of the Occult and Supernatural, Sam Randi presnta una postura radical: "Ninguna magia, sea del tipo que sea, ha alterado de modo alguno la historia del mundo o siquiera de una de sus partículas, a pesar de las mejores o las peores intenciones del mago".

El pensamiento mágico es un razonamiento causal que busca la correlación entre determinados actos rituales y un efecto o recompensa. En la psicología clínica se conecta con la creencia de los pacientes de que pueden influir sobre la vida de los demás con el poder del pensamiento, por ejemplo provocar la muerte con malos deseos. Su único poder tangible radica en la sugestión, proceso por el cual entes guían o dirigen los sentimientos, pensamientos  o comportamientos de otras personas mediante la emisión de determinada información.

De este modo es posible que las supuestas victimas de la magia negra sufran perjuicios por el temor que incita en ellos. El caso más extremo es el de la muerte por sugestión que ocurría en algunas culturas primitivas. Las personas morían sin una causa orgánica visible o aparente de por medio, por el mero temor de haber transgredido un tabú o haber sido hechizadas. Existen diversos ejemplos históricos de casos así.  En 1578 el portugués Gabriel Soares de Souza refirió que entre los tupinambas de Brasil era común que los indígenas fallecieran por el miedo que les ocasionaba el saberse condenados por los chamanes de la tribu.

Hoy día en le mundo occidental muchas persona temen se victimas de un embrujo de magia negra y recurren a psíquicos o practicantes de magia blanca. Existe un amplio mercado de los sobrenatural dirigido a ese público, y sus únicos efectos son también psicológicos: después de una limpia o al portar un amuleto la persona "afectada" por el mal se siente libre de peligro.

¿Desaparecerá algún día el pensamiento mágico de la mente humana? En septiembre de 2010 la revista Psychology Today dedicó un reportaje al tema y halló que surge por todas partes: las creencias son herencia de generaciones anteriores o bien surgen de manera espontánea. Además, el estrés o tensión emocional impulsan a creer que una fuerza superior nos protege o nos condena. Peter Brugger, jefe del Departamento de Neuropsicología en le Hospital Universitario de Zürich, encontró que en el pensamiento mágico está involucrada la dopamina, neurotransmisor que el cerebro emplea para buscar y dar significado a las experiencias. En un sentido positivo puede impulsar la creatividad; en un sentido negativo, hacernos ver amenazas inexistentes.


Aunque exista la inclinación por creer en la magia negra o surja el temor por sus efectos, es importante desterrar el pensamiento mágico y reemplazarlo con las evidencias del razonamiento y el examen detenido de los hechos y problemas que nos rodean.


Fuente: Revista Muy Interesante, Junio 2011