martes, 29 de enero de 2013

Comunicación e información

La comunicación es esencial para los humanos, con esta exteriorizamos lo que somos y hasta lo que no somos, en muchas ocasiones eso que intentamos comunicar en principio, resulta contrario o diferente de acuerdo a la percepción de nuestro receptor, desde antes de nacer comenzamos a comunicarnos y a medida que avanzamos en nuestro desarrollo físico e intelectual la manera de hacerlo se puede volver, en gran parte de los casos, más compleja o estructurada.

No siempre sabemos como expresar eso que tanto nos urge comunicar, no siempre utilizamos los mismos medios o canales para lograr esa comunicación. Hoy día tenemos a nuestra disponibilidad una enorme cantidad de objetos y medios que se utilizan para interactuar con otras personas, gracias a estos adelantos tecnológicos no existen las barreras de tiempo, espacio y lenguaje que en algún momento de la historia de los pueblos se dieron lugar.

Mucha gente no valora la posibilidad de tener la capacidad para comunicarse, ya sea oral, por escrito o por señas, y con esto lograr un dialogo con otras personas, todo el que puede y quiere lo hace, pero a lo que me refiero es que no siempre se es totalmente consciente de ese privilegio o facultad, teniendo en cuenta que antes de hablar lo más recomendable es pensar para poder expresar nuestras ideas de la mejor manera y que estas puedan ser entendidas.

Menciono esto por la enorme cantidad de medios de comunicación que existen en la actualidad y que cada día se incrementa ese número, escuchamos y vemos que todo el mundo tiene algo que decir, y eso me parece bien, para nada me opongo a tal disponibilidad de medios y tal libertad de expresión, yo mismo en este momento estoy haciendo uso de esa libertad, el punto es lo que hacemos con esa libertad, esa posibilidad de manejar recursos que nos permiten llevar nuestros pensamientos o los de otros a más personas.

Soy de las personas que suelen estar "sedientas de información", y llego al extremo muchas veces a no discriminar o ignorar de donde viene y quien lo dice, de esos que dicen "hay que escuchar todas las campanas", y claro, estaría de más decir que no todo es grato o digerible.

Sabemos que la mayoría de las grandes compañías que manejan medios de comunicación no siempre dicen lo que deben de decir, y tienen una manera muy particular de decir las cosas para que las masas piensen y hagan lo que ellos o la conveniencia de otros sectores quieran. Contra esto debemos de estar alerta y no dejar de informarnos y formarnos para poder detectar y hacer uso de nuestro propio criterio.

Pienso y sin lugar a equivoco, me permito decir que hoy día es el tiempo en el cual se dice más y muy probablemente en el cual se tiene más que decir en nuestro mundo, por los logros alcanzados en libertades de grupos e individuales, por lo que ser minoría o menos pudiente no nos limita a la hora de decir lo que pensamos, con esto la diversidad de medios o herramientas para llevarles a otros esos pensamientos, y por supuesto, los conocimientos y datos que se obtienen a diario, fruto de arduas investigaciones por todo aquel que explota su curiosidad y busca satisfacer sus necesidades y las de otros.