jueves, 11 de octubre de 2012

La blasfemia no mata, la intolerancia si.

Para estos días ha sido tema de debate la libertad de blasfemar, los diferentes medios de comunicación, con mayor frecuencia en los medios de información digital que nos ofrece la Red, entre estos se destacan obviamente las redes sociales, en todos vemos opinar tanto expertos en el tema de las comunicaciones y las leyes que establecen la libre expresión, como también los comunes o simples mortales (como yo).

No es primera vez que este tema entra en debate con carácter internacional, esta vez viene de luego las manifestaciones y hechos violentos por parte de comunidades musulmanas al indignarse por la puesta en escena de una película que los medios han catalogado como "anti-islam", el propio secretario general de Las Naciones Unidas, Ban Ki-moon tilda a la película como "escandalosa y vergonzosa" él opina que la libertad de expresión es "un derecho "inalienable", pero el mismo no puede ser utilizado para ofender creencia religiosas y valores de las demás culturas".


No deja de sorprendernos en la manera que estas personas reaccionan, hechos lamentables en diferentes países de la mano de esa ofendida comunidad musulmana, empujados por su intolerancia, los lleva a cometer actos extremistas haciendo el daño real.

Por fortuna no nací en un país en el cual impere ninguna corriente religiosa tan radical, estoy repleto de cristianos por todos lados, en sus más variadas denominaciones, afirmando sus sandeces bíblicas, haciendo uso de todos los medios para imponer su "única verdad", y por la simple razón de yo no pensar como ellos y exponer mi pensamiento se ofenden, por suerte no llegan a tanto como aquellos musulmanes, pero si que fastidia que quieran controlar el criterio de los demás.

Según la Constitución del país donde vivo...

Toda persona tiene derecho a la información. Este derecho comprende buscar, investigar, recibir y difundir información de todo tipo, de carácter público, por cualquier medio, canal o vía, conforme determinan la Constitución y la ley (Art. 49.1);
Entonces...yo simplemente estoy ejerciendo mi derecho.  

En mi experiencia como ateo "fuera del closet", la confrontación es diaria, con amigos y familiares, mi entorno no concibe los males de su religión y lo absurdo que es creer en hechos sobrenaturales, dioses y diablos. Expresar repudio o simplemente descaro ante esas improbabilidades puede llegar a ser una ofensa muy grave para estos.

Soy un "blasfemo" según los creyentes religiosos, por expresar lo contrario a lo que ellos expresan, yo podría decir lo mismo de ellos, o no?

La blasfemia no ha provocado ninguna muerte, lo contrario a la intolerancia.