viernes, 27 de febrero de 2009

mi realidad


Me cuesta trabajo mantener la boca cerrada, también, me cuesta trabajo dejar de pensar, de analizar las evidencias, los hechos.

A veces quisiera callar.

Pero es que la simple idea que ocupa todos mis pensamientos, de saber o entender cosas que otros ignoran o mal interpretan, con eso no digo que soy sabio, ni pensarlo, pero en mi interior siento la necesidad de decir cosas, aclarar cosas.

Con eso he aprendido que a muchos se le hace difícil cambiar de pensar, más que difícil a veces pienso, que es imposible.

Es el caso de una compañera de trabajo, que hablando y hablando llegamos al tema que tiene que ver con la religión y el origen de lo que conocemos. Esta educada y criada bajo el manto religioso cristiano, al igual que muchos, yo me incluyo.

Cuando le manifesté mi posición y visión con respecto al tema, mi compañera de trabajo no lo podía creer, no entendía el por que de mi posición, me dijo que ella en alguna ocasión escucho de gente como yo, pero que ella no se imaginaba que realmente habíamos personas así.

Mi compañera de trabajo, me dijo que ella fue miembro activa de una iglesia evangélica cristiana, cree en la Biblia como libro sagrado inspirado por el dios judeocristiano, literalmente tal y como esta escrito.

Me dijo que hace un buen tiempo no es miembro de la iglesia, pero sigue abrazando la fe cristiana, a pesar de, dicho por ella misma, andar por caminos no cristiano o no bien visto por “dios”, y claro por los cristianos militantes. Es decir, según ella, viste, habla, baila, de manera que no es agradable para “dios”, pues habla como la gente del mundo, viste como la gente del mundo, baila como la gente del mundo… yo pregunto, es que los cristianos no pertenecen a este mundo. Además también fornica. Algo que nos gusta a todos.

Hablando y hablando un día mi compañera de trabajo y yo, sobre todo ese asunto, ella tratando de darme a entender su fe y yo tratando de que ella compruebe las evidencias, que ha recolectado las ciencias: paleontología, antropología, historia, geología, biología y demás, las cuales dejan mal parada toda religión, toda existencia sobrenatural.

Ella que la Biblia es palabra de dios, hombres primitivos inspirados por dios, yo que no es suficiente prueba la fe, que el origen de la Biblia como la conocemos hoy, de cómo se formo, es de dudosa procedencia, en tiempos muy distante a los supuestos acontecimientos fantásticos sobrenaturales.

Ni ella entendía mi posición, ni yo podía hacerla entender.

Le preguntaba cosas simples, como: ¿Por qué tu fe es mas buena y verdadera que la de otras culturas?... ninguna respuesta, o si una respuesta llego, “yo solo se que hay un dios”, yo le digo, es lo que dicen los musulmanes, judíos, otros dicen que hay mas de uno, el mas grande de mis hijos (6 años) piensa que santa claus existe, o sea, no es suficiente prueba.
Al final, ella llego a una seria y profunda conclusión, la cual le manifestó a todos los demás compañeros de trabajo, dijo “tu Omar eres el anticristo, el que tu crees que es tu papa no es tu papa, tu fuiste engendrado por el diablo, en el vientre de tu mama, tu eres hijo del diablo, tu eres peligroso, eres el anticristo, tu mama te parió por el culo…le dijo a los demás que se mantuvieran distantes de mi”


Eso me llevo a escribir esto, pues me causo mucha gracia, pero también me puso a pensar…que tan difícil resulta desprenderse de la tradición, de la autoridad que ejercen algunas personas y organizaciones, que penoso es que muchas personas guíen sus actos y pensamientos basados en sensaciones internas o externas, calificándolas de revelaciones divinas.

Me llevo a pensar que tampoco es suficiente estar convencido de algo, como lo estoy yo, para hacérselo saber a todo el mundo.

No me avergüenzo de decir que no tengo ni dios, ni demonio, que no creo en ninguna entidad sobrenatural, pues para mi no hay suficiente evidencia que sustente su real existencia, la experiencia ajena me sirve de poco y de la mía no me fío.

Por eso yo soy A=SIN, THEOS=DIOS, ATEO.

Esa posición me hace vivir mas plenamente mi pasajera y efímera existencia, el ahora, sin preocupación a castigo o premio, me hace mas humano, a valorar mas las cosas, ser mas tolerante con los demás y el entorno, sin miedo, atento a lo que se presenta cada día, ver que todos los seres viviente, son dignos de vivir y sin poder evitarlo tienen que morir.

Vivo ahora.