viernes, 27 de febrero de 2009

fragmentos cerebrales


Que podría decir, si en estas circunstancias cualquier ser humano estaría limitado de sus facultades de razonamiento, por el cual seria víctima de este estado cata tónico en el
Que me encuentro.

No hay motivos para quedarse, no hay ancla que me sostenga, no hay más aire que respirar y es que sin la caricia de tu sonrisa no hay razón…para vivir.

En el rincón de siempre me encuentro, en el que nadie se asoma a mirar, en el rincón de siempre me encuentro, por el cual el viento no pasa, en el rincón de siempre me encuentro, donde nadie lleva su risa, en el rincón de siempre me encuentro con los días fríos y las noches eternas, en donde no entra la luz y la oscuridad es mi refugio.

Prefiero ser creído y no creyente.

Prefiero la duda y no la certeza

Prefiero lo que muchos suponen que es la oscuridad y no la vana fantasía de lo que es la luz.

Tantas caras, tantos nombre, tantos poderes y no se cual verte, y no se
Por cual llamarte, y mucho menos
Puedes ayudarme…"inepto” quien perdió su tiempo para crearte.

Y en el paladar de los no culpables se siente el sabor a la pólvora de los ruidosos cañones y las caídas bombas, que destruyen su inocencia y consumen su existencia, provocando el sentimiento ajeno de ellos, heredado por sus progenitores, sembrado por la ignorancia y la tradición, condenándolos a ser vástagos malditos.