viernes, 27 de febrero de 2009

Mirada humeda

Una tristeza ahoga mi presencia incierta, que roza la verdad de nosotros los del lado oscuro, la cara amarga de siglos añejos, siglos propios, siglos ajenos.certeros a la desdicha nos mojamos con nuestra propia lluvia, inundando lo que ya estuvo enterrado, oculto de las nubes, y te veo con mi mirada húmeda y vacilante.y el gran engaño de nuestras vidas, no me deja otra alternativa que exprimir mi suspiro hacia el viento, tibio y perenne, con el polvillo que lo acompaña y sigue provocandome un sutil brote en mi mirada.