sábado, 14 de marzo de 2009

Francisco: Primer Contacto






Fue hace unos ocho o nueve años atras, cuando conocí a Franscisco...compañero de trabajo en la empresa que en la actualidad aun laboro. Empresa de origen español, con capital invertido al mundo de los casinos, con franquicia establecida aqui en Republica Dominicana, mis funciones en esta, eran en ese entonces de supervisor de mesas de juego. Franscisco fue uno de los tantos españoles que enviaban desde España, para desempeñar las labores de gerente de casino.

Despues de unos meses establecido en el país, se le presento la oportunidad de estar a cargo de un nuevo casino, el cual para dicha apertura se preparo y entreno un nuevo personal, también conto con la partición de otras personas con mas experiencia para las funciones de más responsabilidad, entre ellas yo.

Fue en este nuevo escenario o nuevo casino que llegamos a establecer un vinculo laboral y por que no decirlo, de amistad, pero de esas que son exclusivas del ambiente laboral. Conversabamos en los tiempos de ocio de varios temas, panorama mundial y en especial aconteceres nacionales, eran charlas un tanto bohemias, a veces personales, en fin, un intercambio de pareceres.

En poco tiempo, nos dimos cuenta de nuestra afición por la lectura; yo, apenas con uno o dos libros al año, como mucho, con la justificacion de no tener el tiempo para dedicarle mas tiempo a este placentero pasatiempo y tambien sin verguenza en mencionar que, sin dinero que me "sobrara" para comprar los titulos y autores importante o del momento, el señor Franscisco, modestamente y a la vez descaradamente, me confiensa que generalmente lee dos y tres libros "a la vez", que cuando tiene tiempo integra un cuarto libro...en el momento pense "este tipo es un fanfarron", pero con el tiempo me di cuenta, por su forma de expresarse y la gran cantidad de cosas que dominaba, eran fruto de estudio.

Y tal vez dicho así no es de impresionar, ya que muchas personas con cierta educacion, pueden desenvolverse de igual manera, pero puedo decir que me impresiono el hecho de que este español con poco tiempo en el país, tenia tanto o mas conocimientos sobre mi pueblo que yo o cualquier otro dominicano, en áreas del ambiente político, social, cultural e historico, ya me impresionaba el hecho de "devorador de libros", pero cuando hablaba de localidades o ciudades de mi país con un notable dominio, me invadia gran curiosidad de como habia obtenido esos datos, al preguntarle yo por esa particularidad, el me decia que para sus dias libres, el los aprovechaba para hacer una especie de turismo interno, se trasladaba a diferentes destinos cada vez que podia, ya sea para el norte, para el sur, habia visitado lugares a los cuales yo nunca habia habia ido, (y todavia), eso le llevo a concer mi país, su gente, costumbres y tradiciones.

Algo que le agradesco a Franscisco, de las tantas, fue un trato que hicimos con el asunto de la lectura, el viendo mi interes, me propuso un dia, el prestarme sus libros, a mi solo me quedo agudizar mis oidos, para cerciorarme de que estaba escuchando bien y abrir bien los ojos, para que el brillo de la impresion y el agrado saliera, pero el asunto no era tan simple o mas bien, no eran todos los libros que poseia, pues eran demasiados, el trato consistia en un libro a la vez, una vez finalizado uno, me prestaba el otro, para mi de igual manera me agradaba la idea y tuve la suerte de que de esos libros, que lamentablemente no fueron muchos, por algo inesperado que sucedio y que ahora no voy a tratar, me dijo que me quedara con ellos, eso le agradesco, pues aunque no he logrado ser tan asiduo lector como el, tengo el habito y un gran interes por investigar, por saber.

Ya en el tiempo que lleva en el país, en el area laborar, se gano la fama de ser una persona integra, afable, atenta a los problemas del personal que tenia a cargo y su buena intencion en resolverlos, tenia el perfil de cada uno de nosotros, sabia donde viviamos, si alguno estudiaba o estaba casado(a), con hijos, todo, tenia dominio de todo, tambien en alguna ocacion manifesto su rechazo al matrimonio, para el era algo muy improbable esa idea de verse casado, entre nosotros (digo entre nosotros por que tenia conocimiento de ese chisme laboral) se llego a sospechar de su preferencia sexual, diciendo de que era homosexual, principalmente eso se comentaba entre las feminas, yo convencido de que eso era todo lo contrario, por su declarada apetencia sexual hacia el sexo femenino y que eso se desencadeno producto a la indiferencia que el mostraba ante gran numero de insinuaciones de esas mismas que lo tildaban de "gay", mas bien era una persona discreta en cuanto a sus intimidades.

Otro mencionado rumor entre la voz ociosa laboral, fue que el señor Franscisco no creia en Dios, que era ateo, un termino en ese entonces nuevo para mi, yo habia escuchado algo con relacion a esas personas que no creen Dios, pero no tenia en cierta medida lo que realmente significaba esa posicion, solo lo que la ignorancia popular entendia sobre el hecho de ser ateo. Cuando un día se me ocurrio preguntarle, sobre Dios y todo ese mundo religioso, la respuesta fue clara y contundente, "NO, no creo en Dios, no me hace falta ninguna religion y ningun Dios", para mi eso causo gran confunsion, un poco desconcertado, no entendia el hecho que una persona tan culta e inteligente tuviera esa posicion, mi idea era que las personas que no creen en Dios eran estupidas, ignorantes, que no sabian de la vida, yo criado en un ambiente cristiano católico, como la mayoria de dominicanos y latinoamericanos, en un hogar en donde era casi obligatorio ir a misa los domingos, que claro al crecer uno y hacerse adulto las cosas cambian, pues ya en esos tiempos no era de mi agrado la dotrina catolica y su forma de interpretar la biblia, aunque no pertenecia a ninguna denominacion cristiana, me simpatizaba la vision protestante o evangelica, para mi era el grupo religiosos que mas se acercaba a lo que tenia que ser la vida de un cristiano, claro con mis discrepancias en algunos puntos.
Yo le cuestione, sobre, por que no creia, el me explicaba que en su familia nunca fue estilo de vida, que crecio, con un padre ateo, que sus tios y otros familiares eran ateos, que eso fue lo que vio, aclarandome también de que eso nunca le fue impuesto, que a temprana edad entendia lo que eran las religiones en mundo y de como habian llegado cada una de ellas a las diferentes latitudes del planeta.

Fue desde ese entonces diria yo que tuve mi primer contacto con un ateo, dicho encuentro hizo que naciera en mi una incansable busqueda personal, una curiosidad hacia todo lo relacionado con las religiones. En la vida de cada ser humano a medida que va creciendo o desarrollando, le surgen inquietudes y cuestiones, que dependiendo de cada persona, estas pueden ser relevantes o no, eso que fomento en mi esa relacion y ese dia en especial, me llevo a lo que ahora me considero, "un ambriento de saber", llegando a interesarme asuntos que a pocos de mis contemporaneos y no contemporaneos que me rodean les interesan. Esa chispa investigativa termino de aflorar o gestarse en su totalidad, paradojicamente, con un profesor universitario "crisitiano evangélico", que nos insistia a nosostros los estudiantes, a leer, mantenernos informados y lo tome muy enserio todo eso que el profesor nos recomendaba, me causaba tanta gracia, pues como asi llegue a pensar de Franscisco, de como un tipo tan inteligente no podia creer en Dios, el profesor del lado extremo, como podia creer en Dios.

Franscisco para esa epoca, en la cual yo retomaba mis estudios universitarios (aun no concluidos) y sin quererlo en una universidad evangelica, (pero económica), habia desaparecido, su sorpresiva renuncia un dia cualquiera, puso fin a nuestros encuentros de bohemia laboral, en donde todo el panorama mundial era víctima de nuestras criticas, asi también finalizó, lamentablemente para mi, el convenio del prestamo de libros.

Ahora, en la actualidad, es que estoy mas agradecido de lo que impulso el señor Franscisco...y por que no, tambien el profesor Candido, rector de la Universidad Nacional Evangélica, sigo buscando, sigo leyendo y convencido cada dia mas de mi ateismo, con la certeza de que algún día volveremos a encontrarnos.

Gracias, por las charlas, que aunque no fueron tantas como hubiese querido, bastaron.