domingo, 25 de octubre de 2009

Gracias... a Dios?


Yo pregunto, ¿a cual?...ese agradecimiento que suele hacer el creyente por las buenaventuras que se le presentan en su vida, y que como sabemos no son ajenas a los ateos pues todos somos testigos de cosas buenas y cosas malas en nuestra vida, las buenas en el caso de los creyentes son atribuidas a alguna fuerza o entidad mística, superpoderosa, es decir "por obra y gracia de Dios".

El nacimiento de un niño, un casamiento, sacarse la lotería, conseguir ser promovido en el trabajo, todo lo bueno que nos pueda pasar, fue por que Dios quizo, y claro por una fe absoluta y ciega en ese Dios. Los absurdos que se exiben en la fe religiosa, resultan casi imposible contabilizarlos, pero este es uno de esos tantos, que no logro deglutir.

¿Es tan difícil entender la gran cantidad de agentes que influyen para que las cosas sean o no sean?, agentes externos e internos, totalmente naturales, que no tienen que ver nada con la "magia" u otra fuerza sobrenatural.

No tenemos absoluto control de nuestra vida, pero si podemos hacer lo suficiente para influir significativamente en la misma, a veces nuestro esfuerzo no es suficiente, a veces el esfuerzo de otros lo es, y puede ser imposible evitar la influencia externa, pero no es por que Dios, el diablo, una virgen, un santo, quizo o no quizo el que algo sea o no.

Nos educan y moldean desde pequeños a creer en esas cosas, a utilizar esa expresión de manera natural, la damos como verdadera, como creyentes pensábamos que las cosas malas eran castigos divinos, o infernales, que debemos de pedir a un ser, que ahora nos parece imaginario, todo lo que queramos en la vida.

Y nunca logramos entender el por qué, de las tantas cosas buenas que le pasan a gente mala y viceversa, a lo que todo experto en los designios de Dios responde, "La voluntad de Dios no se cuestiona", "Dios lo quizo así", y yo pregunto ¿es digno de un Dios amoroso, bondadoso y todo poderoso, jugar con las vidas de su creación?, de una manera cruel e inhumana.

Una compañera de trabajo, (cristiana) me dice, "tu nunca vas a entender esas cosas, por que tu no crees", le digo ok, soy estúpido e incrédulo, has una oración y explicame a ver si Dios hace el milagro, de yo poder entender todo ese misterio.

La vida, es todo, bella y cruel a la vez, nosotros, influimos para que sea de una u otra forma, no todo debe ser como quisieramos que fuese, nunca lo será, hay mucha gente haciendo daño a sus semejantes, a su entorno, (tal vez esté en ese grupo...no lo dudo), pero siempre que quieran, pueden disponerse en hacer lo mejor para el bien común, (yo lo intento), el creyente suele esperar un milagro.

Recientemente hice una pequeña encuesta con mis compañeros de trabajo, les pregunte lo siguiente: ¿si sufres un accidente o te aqueja algún quebranto de salud, donde te gustaría que te llevaran, a una iglesia, para hacerte una ferviente oración, o prefieres que te lleven al hospital más cercano?, la lógica venció la osada fe religiosa, todos prefieren que lo lleven a un hospital, algunos piden que conjuntamente con eso, recen a Dios por su recuperación, otros dan por hecho que su recuperación dependerá de Dios y nunca del médico o medicina que le suministren, es decir, la estupidez y el absurdo venció la lógica.