martes, 15 de junio de 2010

Me cago en ti o en tu creencia?

En el planeta tierra con sus casi o más seis mil millones de habitantes, podemos encontrar gracias a estos una enorme diversidad de ideas o creencias, que sin temor a equivoco puedo decir que como hay personas hay en la misma medida ideas o creencias diferentes, todos mostramos diferencias respecto a nuestro pensamiento, lo que se refleja en nuestro andar, en nuestro diario vivir.

Nos ha costado trabajo vivir con esas diferencias, son muchas las guerras que se han peliado y se siguen peliando a causa de la amplia variedad de intereses, concretos o abstractos, los conceptos de derecho de propiedad, razón o superioridad, nos han motivado desde siempre a imponer lo que somos y lo que pensamos para colocarlo por encima de todo o de todos.

En la actualidad las cosas no han cambiado respecto a esa barbarie entre ideas o creencias, contamos con armas más efectivas que en la antigüedad, y me refiero a esas armas que acaban con pueblos enteros, torres gemelas, estaciones de trenes y demás lugares que concentren gran cantidad de personas y de pensamientos, claro que existen otros métodos más diplomaticos, pero igual avasalladores.

Pero hablar de esto es como dice la canción "llover sobre mojado", lo que realmente intento decir es, como carajo evita uno mofarse, condenar, denunciar o valorar los miles de millones ideas o creencias con la cual uno se topa a lo largo o duración de nuestra vida (la de los vivos de carne y huesos), no hay forma de evitar mostrar el agrado o desagrado de algo, claro que hay estados neutrales o eso dicen, pues con un cerebro en plena sana condición tal vez se pueda cohibir de articular juicio oralmente, pero en su interior, ese pensamiento que no siempre se divulga, del cual somos dueños, al menos hasta que no salga disparado por nuestras fauces.

En estos momento usted lector sé estará preguntando a donde va toda esta verborrea, pero es que cuando nos ofendemos cuando escuchamos a otras personas desdeñar nuestras creencias, nuestras ideas o gustos, podemos llegar a encolerizarnos de tal manera que nuestro sistema de defensa arremete con todo, no soportamos que ridiculicen lo que creemos, forma parte de nosotros, de nuestra integridad, es inevitable, esa parte consiente de nuestro cerebro atribuye que las ideas o creencias contraria a las nuestras son bombas que amenazan nuestra existencia e inconscientemente respondemos el supuesto ataque, causa algo de risa pero es así (o casi), pero llegar a entender esa evidente variedad de gente y de igual forma de ideas, tal vez lleguemos al punto de no ofendernos.

Hablo de la burla, la demanda o condena a la creencia no al creyente, que si por vainas de la vida esa creencia usa al creyente para, joder el entorno, joder a las demás personas, ahí si jodemos al creyente, mientras tantos jodemos a las creencias que nos parecen absurdas, graciosas o peligrosas.

De esas abundan, todos sabemos cuales son, (claro no es la nuestra...jejeje), pero en serio y en broma, es sabido por estudio previo de la historia de la humanidad y por hechos recientes en todas las sociedades humanas, que ideas, creencias o dogmas son los que han jodido y siguen jodiendo al ser humano y su entorno, no voy a mencionar ninguna pues no quiero ofender a nadie, pero si a alguien le sirve el sombrero, que no dude en ponérselo...o que me lo ponga a mi.