lunes, 7 de febrero de 2011

Y después de pensar?

Seguir pensando...

Entre las tantas facultades que posee el cerebro en el ser humano está la capacidad de razonar, de pensar, gracias al pensamiento hemos podido elaborar una infinita cantidad de ideas, sin entrar en valoración de si estas son buenas o malas las mismas nos han permitido conocernos a nosotros mismo, sabiendonos ubicar en una realidad o existencia y de igual manera interactuar con nuestros semejantes y la totalidad de nuestro entorno.

Muchos hemos escuchado o leído la frase que dice "pensar es gratis", muchos aplicamos tal sugerencia, otros con una educación de pensamiento un poco más restringida, manipulada o limitada, no hacen caso a la misma o en el peor de los casos no entienden a que se refiere, aunque parezca increíble así es, lo digo con propiedad pues a muchos de mis conocidos les he dicho tal frase, y me preguntan de mala manera "¿qué, acaso insinúas que no pienso?".

Uno de los logros de las sociedades occidentales a lo largo de su historia es la libertad y derecho de pensar y de decir lo que se piensa, gracias al  Artículo 19 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", se lee: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión." me refiero a las sociedades occidentales por el hecho de que en países orientales estas libertades están coartadas, apesar de que este artículo aplica para la totalidad de la humanidad en el planeta.

¿Por qué insistimos en que pensar es gratis, una necesidad o un derecho?, pues por lo dicho anteriormente, cuando me refería a la libertad de pensar y decir lo que se piensa en los países occidentales, pues políticamente o socialmente hablando eso no es del todo real, todavía existe mucha represión y prejuicios por parte de ciertas autoridades que componen nuestros estados, la clase política y religiosa que suelen ser las dominantes ejercen su poder y su propia manera de pensar, lo que ocasiona que muchos ciudadanos se vean obligados seguir con un pensamiento ajeno y que solo beneficia a esa clase dominante, muchos hacen opinión y mantienen una posición firme en cuanto ejercer sus derechos, en el peor de los casos lo censuran o "callan" para siempre.

Por ese miedo a ser censurados, rechazados o "callados", todavía no se hace cumplir enteramente ese derecho fundamental propio de cada ser humano, como ejemplo reciente y viejo a la vez es el caso de la homosexualidad en países africanos, cargados de una religiosidad impresionante, tanto musulmana como cristiana, donde los propios gobernates sugieren cortarle la cabeza a los homosexuales en estas situaciones están restringiendo su forma de pensar o de ser.

Debemos seguir insistiendo con la libertad de pensamiento, no es suficiente lo que se ha logrado, con la libertad que podemos tener en la prensa, radio, televisión y la Internet, mientras estén pasando esas cosas en el mundo, como en China y las censuran que aplican a los usuarios de Internet, esas vainas deben parar, cada vez hay que hacernos notar más, esta es una labor de cada persona que se considere libre pensador, nos oponemos a la irracionalidad pero respetamos el derecho que tiene cada persona a expresar su pensamiento, de manera civilizada y sin intención de imponer a la fuerza ese pensamiento, como suelen hacer ciertas instituciones o autoridades.

Cada vez avanzamos más de eso no hay duda, pero merecemos vivir sintiéndonos con mayor libertad para pensar y expresarnos, y por supuesto utilizar el escepticismo ante toda idea o razonamiento ajeno y por qué no, hasta el propio.

Seguir pensando hasta que nuestro cerebro lo permita, e intentar buscar una solución o mejoría a nuestra situación.

No más cabezas ajenas.