viernes, 27 de julio de 2012

Extracto: El evangelio según Jesucristo, de José Saramago

"Jesús se preguntaba a sí mismo, incesantemente, Cuántos, miraba a sus hermanos y preguntaba, Cuántos, quería saber qué cantidad de cuerpos muertos fue necesario poner en el otro platillo para que el fiel de la balanza declarase equilibrada su vida salvada.


En la mañana del segundo día, Jesús le dijo a su madre, -No tengo paz ni descanso en esta casa, quédate tú con mis hermanos, yo me voy. María alzó las manos al cielo, llorosa y escandalizada, -Qué es esto, qué es esto, abandonar un hijo primogénito a su madre viuda, dónde se ha visto, adiós mundo, cada vez peor, por qué, por qué si ésta es tu casa y tu familia, cómo vamos a vivir nosotros si tú no estás, y dijo Jesús, -Tiago sólo tiene un año menos que yo, él se encargará de todo, como lo habría hecho yo al faltar tu marido, -Mi marido era tu padre,-No quiero hablar de él, no quiero hablar de nada más, dame tu bendición para el viaje si quieres, de todas formas me voy, -Y  a dónde irás, hijo mío, -No lo sé, tal vez a Jerusalén, tal vez a Belén, a ver la tierra donde nací, -Pero allí nadie te conoce, -Mejor para mí, dime madre, qué crees que me harían si supieran quién soy, -Cállate, que te oyen tus hermanos, -Un día también ellos sabrán la verdad, -Y ahora, por esos caminos, con los romanos que andan buscando guerrilleros de Judas, vas al encuentro del peligro, -Los romanos no son peores que los soldados del otro Herodes, seguro que no caerán sobre mí espada en mano para matarme ni me clavarán en una cruz, no he hecho nada, soy inocente, -También lo era tu padre y ya vez lo que le ocurrió, -Tu marido murió inocente, pero no vivió inocente, -Jesús, el demonio está hablando por tu boca, -Cómo puedes tú saber que no es Dios quien habla por mi boca, -No pronunciaras el nombre de Dios en vano, -Nadie puede saber cuándo es pronunciado en vano el nombre del Señor, no lo sabes tú, no lo sé yo, sólo el Señor hará la distinción y nosotros no comprendemos sus razones, -Hijo mío, no sé adónde has ido a buscar esas ideas, esa ciencia, tan joven, -Y yo no sabría decírtelo, tal vez los hombres nazcan con la verdad dentro de sí y si no la dicen es porque no creen que esa sea la verdad."