Mostrando entradas con la etiqueta extracto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta extracto. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de septiembre de 2014

Mensaje de la cápsula del tiempo. Extracto de "Mis Creencias".

"Vivimos una época rica en inteligencias creadoras, cuyas expresiones han de acrecentar considerablemente nuestras vidas. Hoy cruzamos los mares merced a la fuerza desarrollada por el hombre, y empleamos también esa energía para aliviar a la humanidad del trabajo muscular agotador. Aprendimos a volar y somos capaces de enviar mensajes y noticias sin dificultad alguna a los más remotos lugares del mundo, por medio de ondas eléctricas".

"No obstante, la producción y distribución de bienes se halla por completo desorganizada, de manera que la mayoría ha de vivir temerosa ante la posibilidad de verse eliminada del ciclo económico, y sufrir así la falta de lo necesario. Además, los habitantes de las distintas naciones se matan entre sí a intervalos regulares, por lo que también debido a esta causa debe sentir miedo y terror todo el que piense en el futuro. Esta anomalía se debe al hecho de que la inteligencia y el carácter de las masas son muy inferiores a la inteligencia y al carácter de los pocos que producen algo valioso para la comunidad. Confío en que la posteridad lea estas afirmaciones con un sentido de justicia y la necesidad de un cambio en la situación."


Albert Einstein
Mis creencias
(1939)

viernes, 3 de agosto de 2012

Galería de excéntricos: Maurice Wilson

Este ingles, hijo de un molinero, tuvo una idea que consideró razonable para alcanzar la punta del monte Everest. En 1930 publicó en todos los periódicos su plan: volaría a bordo de un avión que estrellaría en las proximidades de la cima, subiría el tramo restante, para después bajar caminando.


El único problema que tenía en ese momento era que no sabía pilotear, y jamás había practicado el montañismo. Pese a todo, llevó a cabo su plan, empujado por un fervor religioso, pues alegaba que todo podía resolverse con la fe en uno mismo y en dIOS.
Así, en 1933 partió de Inglaterra a bordo de un desvencijado avión modelo Gypsy Moth, guiado únicamente por mapas convencionales y conocimientos rudimentarios de aviación. Llegó hasta la India, ahí tuvo que vender el aparato, y continuó a pie su jornada hasta la base misma de la montaña en Nepal, donde consiguió montar un campamento a 6,400 metros de altura. Al años siguiente montañistas encontraron su cadáver envuelto en su tienda de campaña.


Hay que reconocer que tiene "cojones"...y buena orientación, salir de Inglaterra y llegar a la India, sin saber pilotear, es todo un logro, también se confirman los daños que ocasiona la fe.

Fuente: Muy Interesante, Julio 2012

viernes, 27 de julio de 2012

Extracto: El evangelio según Jesucristo, de José Saramago

"Jesús se preguntaba a sí mismo, incesantemente, Cuántos, miraba a sus hermanos y preguntaba, Cuántos, quería saber qué cantidad de cuerpos muertos fue necesario poner en el otro platillo para que el fiel de la balanza declarase equilibrada su vida salvada.


En la mañana del segundo día, Jesús le dijo a su madre, -No tengo paz ni descanso en esta casa, quédate tú con mis hermanos, yo me voy. María alzó las manos al cielo, llorosa y escandalizada, -Qué es esto, qué es esto, abandonar un hijo primogénito a su madre viuda, dónde se ha visto, adiós mundo, cada vez peor, por qué, por qué si ésta es tu casa y tu familia, cómo vamos a vivir nosotros si tú no estás, y dijo Jesús, -Tiago sólo tiene un año menos que yo, él se encargará de todo, como lo habría hecho yo al faltar tu marido, -Mi marido era tu padre,-No quiero hablar de él, no quiero hablar de nada más, dame tu bendición para el viaje si quieres, de todas formas me voy, -Y  a dónde irás, hijo mío, -No lo sé, tal vez a Jerusalén, tal vez a Belén, a ver la tierra donde nací, -Pero allí nadie te conoce, -Mejor para mí, dime madre, qué crees que me harían si supieran quién soy, -Cállate, que te oyen tus hermanos, -Un día también ellos sabrán la verdad, -Y ahora, por esos caminos, con los romanos que andan buscando guerrilleros de Judas, vas al encuentro del peligro, -Los romanos no son peores que los soldados del otro Herodes, seguro que no caerán sobre mí espada en mano para matarme ni me clavarán en una cruz, no he hecho nada, soy inocente, -También lo era tu padre y ya vez lo que le ocurrió, -Tu marido murió inocente, pero no vivió inocente, -Jesús, el demonio está hablando por tu boca, -Cómo puedes tú saber que no es Dios quien habla por mi boca, -No pronunciaras el nombre de Dios en vano, -Nadie puede saber cuándo es pronunciado en vano el nombre del Señor, no lo sabes tú, no lo sé yo, sólo el Señor hará la distinción y nosotros no comprendemos sus razones, -Hijo mío, no sé adónde has ido a buscar esas ideas, esa ciencia, tan joven, -Y yo no sabría decírtelo, tal vez los hombres nazcan con la verdad dentro de sí y si no la dicen es porque no creen que esa sea la verdad."

miércoles, 11 de enero de 2012

Extracto: Sistema De La Naturaleza, Baron de Holbach; "Del panteísmo o ideas naturales de la divinidad".

Se ve, por cuanto precede, que todas las pruebas sobre las cuales la teología pretende fundar la existencia de su Dios parten del falso principio de que la materia no existe por sí misma y de que se encuentra por su Naturaleza ante la imposibilidad de moverse y es, por consiguiente, incapaz de producir los fenómenos que vemos en el mundo. De acuerdo con supuestos tan gratuitos y falsos, como se ha demostrado en otra parte, se ha creído que la materia no había existido siempre, sino que debía su existencia y sus movimientos a una fuerza distinta de ella misma, a un agente desconocido al cual se ha pretendido que estaba subordinada.

Como los hombres encuentran en sí una cualidad a la que llaman inteligencia, que preside todas sus acciones y con ayuda de la cual alcanzan los fines que se proponen, han atribuido inteligencia a este agente invisible, pero han extendido, agrandado y exagerado esta cualidad en él porque le han considerado como el autor de los efectos que ellos mismos se sentían incapaces de producir, porque les parecía que las causas naturales tampoco tenían la fuerza de provocarlos. Como jamás se ha podido ni percibir este agente ni concebir su modo de actuar, se ha hecho de él un espíritu; palabra que muestra que se ignora lo que es o que actúa como el soplo cuya acción no se puede observar.

De este modo, asignándole espiritualidad, no se ha hecho más que dar a Dios una cualidad oculta, que se ha juzgado conveniente a un ser siempre oculto y siempre activo de un modo imperceptible para los sentidos.
En el origen, sin embargo, parece que por la palabra espíritu se había querido designar una materia más sutil que aquella que afectaba groseramente los órganos, capaz de penetrar en ella y transmitirle acción y vida, de producir en ella las combinaciones y las modificaciones que nuestros ojos descubren en ella. De este modo, como se ha visto, Júpiter fue destinado originariamente a representar, en la teología de los antiguos, la
materia etérea que penetra, agita y da vida a todos los cuerpos de los que la Naturaleza es el conjunto.

Sería una equivocación creer que la idea de espiritualidad de Dios, tal como la encontramos admitida hoy, se haya presentado tempranamente al espíritu humano. Esta inmaterialidad que excluye toda analogía y todo parecido con todo cuanto está a nuestro alcance conocer ha sido, como ya se ha hecho observar, el fruto lento y tardío de la imaginación de los hombres quienes obligados a meditar, sin ninguna ayuda por parte
de la experiencia, sobre el motor oculto de la Naturaleza han logrado poco a poco hacer de él un fantasma ideal, este ser tan fugaz que se nos hace adorar sin poder designarnos su naturaleza más que con una palabra a la que nos es imposible enlazar alguna idea verdadera.

Así, pues, a fuerza de soñar y sutilizar, la palabra Dios dejó de representar una imagen; cuando se quiso hablar de él, fue imposible ponerse de acuerdo, dado que cada cual lo había descrito a su manera y en el retrato que se había hecho no consultó más que a su propio temperamento, su propia imaginación, sus ensoñaciones particulares; sí en algunos puntos se convino, fue para asignarle cualidades inconcebibles que se creyó que convenían al ser inconcebible al que se había dado origen; y de la masa incompatible de estas cualidades no resultó más que un todo perfectamente imposible.

Por fin, el amo del universo, el motor todopoderoso de la Naturaleza, el ser al que se anunció como el más importante de conocer, fue reducido por las ensoñaciones teológicas a no ser más que una palabra vaga y desprovista de sentido, o más bien un vano sonido con el que cada cual enlazó sus propias ideas. Tal es el Dios que se ha sustituido a la materia, a la Naturaleza. Tal es el ídolo al cual no nos está permitido dejar de rendir homenaje.

Hubieron, sin embargo, hombres lo suficientemente valientes para resistir al torrente de la opinión y del delirio. Creyeron que el objeto al que se anunciaba como el más importante para los mortales, como el centro único de sus acciones y pensamientos, exigía ser atentamente examinado: comprendieron que si la experiencia, el juicio y la razón podían tener alguna utilidad, debía ser sin duda para considerar al sublime monarca que gobernaba la Naturaleza y que regulaba el destino de todos los seres que contenía.

Vieron pronto que no se podía confiar en las opiniones universales del vulgo, que no examina nada, y menos todavía a las de sus guías quienes, engañadores o engañados, prohíben a los demás examinar o son incapaces de ello por sí mismos. De este modo, algunos pensadores se atrevieron a sacudirse el yugo que les habían impuesto en su infancia y, hastiados de las nociones oscuras, contradictorias, desprovistas de sentido que les habían habituado a enlazar maquinalmente al nombre vago de un Dios imposible de
definir, tranquilizados por la razón contra los terrores con los que se había rodeado esta temible quimera, indignados por las apariencias horribles bajo las cuales se pretendía representarla, tuvieron la intrepidez de desgarrar el velo del prestigio y de la impostura y afrontaron con una mirada tranquila esta pretendida fuerza, convertida en el objeto de continuas esperanzas, temores, ensoñaciones y peleas de los ciegos mortales.

Pronto el espectro desapareció para ellos; la calma de su espíritu les permitió no ver en todas partes más que una Naturaleza actuante según leyes invariables, cuyo teatro es el universo y de la cual los hombres, así como todos los seres, son obras e instrumentos obligados a cumplir los decretos externos de la necesidad.

domingo, 16 de octubre de 2011

El Pensamiento Mágico (Extracto)

Los métodos de la magia se contraponen a los de la ciencia. De acuerdo con el investigador Robert Todd Carroll, autor de The Skeptic´s Diccionary, éstos resultan comprensibles en tiempos de nuestros ancestros, hace miles de años, pero hoy en día "solo indican una profunda ignorancia e indiferencia con respecto a la ciencia y a una visión del mundo que resulta posible comprobar". Carroll reconoce que, sin embargo, la gran  mayoría de nosotros regresamos al pensamiento mágico de vez en vez. Ello no es peligroso si a través de la reflexión y el pensamiento critico reconocemos "que la buena suerte no nos permitirá ganar la lotería, o que frotando el amuleto que nos dio un persona amada tal vez sintamos su presencia, pero el vínculo que guardamos con ella tiene que ver con la psicología y la biología, no con el mundo sobrenatural".

En el caso de la magia negra, el mismo autor advierte que "acuchillar la imagen de un enemigo no le provocará daño alguno". Siguiendo la misma vertiente en su Encyclopedia of Claims, Fraud, and Hoaxs of the Occult and Supernatural, Sam Randi presnta una postura radical: "Ninguna magia, sea del tipo que sea, ha alterado de modo alguno la historia del mundo o siquiera de una de sus partículas, a pesar de las mejores o las peores intenciones del mago".

El pensamiento mágico es un razonamiento causal que busca la correlación entre determinados actos rituales y un efecto o recompensa. En la psicología clínica se conecta con la creencia de los pacientes de que pueden influir sobre la vida de los demás con el poder del pensamiento, por ejemplo provocar la muerte con malos deseos. Su único poder tangible radica en la sugestión, proceso por el cual entes guían o dirigen los sentimientos, pensamientos  o comportamientos de otras personas mediante la emisión de determinada información.

De este modo es posible que las supuestas victimas de la magia negra sufran perjuicios por el temor que incita en ellos. El caso más extremo es el de la muerte por sugestión que ocurría en algunas culturas primitivas. Las personas morían sin una causa orgánica visible o aparente de por medio, por el mero temor de haber transgredido un tabú o haber sido hechizadas. Existen diversos ejemplos históricos de casos así.  En 1578 el portugués Gabriel Soares de Souza refirió que entre los tupinambas de Brasil era común que los indígenas fallecieran por el miedo que les ocasionaba el saberse condenados por los chamanes de la tribu.

Hoy día en le mundo occidental muchas persona temen se victimas de un embrujo de magia negra y recurren a psíquicos o practicantes de magia blanca. Existe un amplio mercado de los sobrenatural dirigido a ese público, y sus únicos efectos son también psicológicos: después de una limpia o al portar un amuleto la persona "afectada" por el mal se siente libre de peligro.

¿Desaparecerá algún día el pensamiento mágico de la mente humana? En septiembre de 2010 la revista Psychology Today dedicó un reportaje al tema y halló que surge por todas partes: las creencias son herencia de generaciones anteriores o bien surgen de manera espontánea. Además, el estrés o tensión emocional impulsan a creer que una fuerza superior nos protege o nos condena. Peter Brugger, jefe del Departamento de Neuropsicología en le Hospital Universitario de Zürich, encontró que en el pensamiento mágico está involucrada la dopamina, neurotransmisor que el cerebro emplea para buscar y dar significado a las experiencias. En un sentido positivo puede impulsar la creatividad; en un sentido negativo, hacernos ver amenazas inexistentes.


Aunque exista la inclinación por creer en la magia negra o surja el temor por sus efectos, es importante desterrar el pensamiento mágico y reemplazarlo con las evidencias del razonamiento y el examen detenido de los hechos y problemas que nos rodean.


Fuente: Revista Muy Interesante, Junio 2011

sábado, 8 de octubre de 2011

Extracto: Por qué no soy cristiano - Bertrand Russell


¿SOBREVIVIMOS A LA MUERTE?

Antes de que podamos discutir provechosamente si continuamos existiendo después de
la muerte, conviene aclarar en qué sentido un hombre es la misma persona que fue ayer.
Los filósofos solían pensar que había sustancias definidas, el alma y el cuerpo, cada una de
las cuales duraba de día a día; que un alma, una vez creada, continuaba existiendo por siempre, mientras que el cuerpo cesaba temporalmente desde la muerte hasta la resurrección del mismo.

La parte de esta doctrina que concierne a la vida presente es casi seguramente falsa. La materia del cuerpo cambia continuamente mediante los procesos de la nutrición y el desgaste.

Aun cuando esto no fuera así, en la física los átomos ya no se consideran dotados de una existencia continua; no tiene sentido el decir: este es el mismo átomo que existía hace unos pocos minutos. La continuidad de un cuerpo es un asunto de apariencia y de conducta, no de sustancia.

Lo mismo se aplica a la mente. Pensamos, sentimos y actuamos, pero no hay, además de los pensamientos, sentimientos y acciones, una entidad simple, la mente o él alma, que haga o sufra estas cosas. La continuidad mental de una persona es una continuidad de hábito y de memoria: ayer había una persona cuyos sentimientos recuerdo, y a esa persona la considero como mi yo de ayer; pero, en realidad, mi yo de ayer era sólo ciertos sucesos mentales, recordados ahora y considerados como parte de la persona que los recuerda. Todo lo que constituye- una persona es una serie de experiencias unidas por la memoria y por ciertas similitudes que llamamos hábito. 

Si, por lo tanto, hemos de creer que una persona sobrevive a la muerte, tenemos que creer que todos los recuerdos y costumbres que constituyen la persona continuarán exhibiéndose en una nueva serie de acontecimientos. Nadie puede probar que esto no va a suceder. Pero es fácil ver que es muy improbable. Nuestros recuerdos y nuestros hábitos están unidos a la estructura del cerebro, del mismo modo que un río está unido a la estructura del cauce. El agua del río cambia siempre, pero sigue el mismo curso porque las lluvias anteriores han abierto un canal. Igualmente los acontecimientos anteriores han abierto un canal en el cerebro y nuestros pensamientos corren a lo largo de dicho canal. 

Esta es la causa de los recuerdos y de los hábitos mentales. Pero el cerebro, como estructura, se disuelve con la muerte, y por lo tanto es de esperar que la memoria se disuelva también. No hay más razón para pensar lo contrario que el esperar que un río siga su mismo curso después de que un terreno haya levantado una montaña donde solía haber un valle. Toda memoria y, por lo tanto (se podría decir), todas las mentes, dependen de una propiedad
que es muy notable en ciertas clases de estructuras materiales, pero que existe poco, si es que existe, en otras clases. Es la propiedad de formar hábitos como resultado de sucesos similares frecuentes. Por ejemplo: una luz brillante hace que se contraigan las pupilas de los ojos; y si repetidamente se pasa una luz ante los ojos de un hombre y al mismo tiempo se hace sonar un gong, finalmente. sólo el sonido del gong hará que se contraigan sus pupilas.

Esto ocurre con el cerebro y el sistema nervioso, es decir, con una cierta estructura material. Se verá que hechos exactamente iguales explican nuestra respuesta al lenguaje y nuestro uso de él, los recuerdos y las emociones que éstos despiertan, nuestra conducta moral o inmoral y, en realidad, todo lo que constituye nuestra personalidad mental, excepto la parte determinada por la herencia. La parte determinada por la herencia pasa a la posteridad,
pero no puede, en el individuo, sobrevivir a la desintegración del cuerpo. 

Así, tanto las partes heredadas como las adquiridas de una personalidad están de acuerdo con nuestra experiencia, unidas con las características de ciertas estructuras corporales. Todos sabemos que la memoria puede quedar destruida por una lesión del cerebro, que una persona virtuosa puede hacerse viciosa mediante la encefalitis letárgica, y que un niño inteligente se puede volver idiota por la carencia de yodo. En vista de tales hechos familiares, parece poco probable que la mente sobreviva con la destrucción total de la estructura del cerebro que ocurre con la muerte.

No son los argumentos racionales sino las emociones lo que hace creer en la vida futura.

jueves, 1 de julio de 2010

Extracto: Los tres impostores: Moises, Jesucristo, y Mahoma

Aunque todos los hombres desean conocer la verdad, hay muy pocos que gocen de ese privilegio: unos son incapaces de buscarla por sí mismos, otros no quieren esforzarse en ello. No hay que extrañarse, pues, si el mundo está lleno de opiniones vanas y ridículas: la ignorancia es lo que más fácilmente puede darles curso; es la única fuente de las ideas falsas que hay sobre la divinidad, el alma, los espíritus y casi todos los demás objetos propios de la religión.

La costumbre ha prevalecido; nos atenemos a los prejuicios del nacimiento y a propósito de las cosas más esenciales nos rendimos ante personas interesadas que tienen por ley sostener con empecinamiento las opiniones recibidas y que no se atreven a rebatirlas por miedo a destruirse a sí mismos.

Lo que hace que el mal no tenga remedio es que, después de haber establecido las falsas ideas que se tienen de Dios, no se deja nada de lado en el empeño de comprometer al pueblo a creerlas sin permitirle examinarlas; al contrario: se le carga de aversión hacia los filósofos o los verdaderos sabios por miedo a que la razón que enseñan le haga ver los errores en que está inmerso.

Los partidarios de esos absurdos lo han conseguido hasta tal punto que es peligroso combatirles. A esos impostores les interesa demasiado que el pueblo sea ignorante como para consentir que se le desengañe. Por eso, uno está obligado a encubrir la verdad o a sacrificarse a la violencia extrema de los falsos sabios o de las almas bajas e interesadas.

Si el pueblo pudiera comprender en qué abismo le arroja la ignorancia, se sacudiría enseguida el yugo de esos indignos conductores, porque es imposible dejar actuar a la razón sin que ella descubra la verdad. Esos impostores lo han entendido tan bien que, para evitar los buenos efectos que produciría de manera infalible han procurado pintárnosla como un monstruo incapaz de inspirarningún buen sentimiento y, aunque censuran en general a los que no son razonables, les desagradaría enormemente que la verdad
fuera escuchada. Así vemos sin cesar cómo esos enemigos del buen sentido caen en continuas contradicciones y es difícil saber qué pretenden.

Si es cierto que la recta razón es la única luz que debe seguir el hombre y si el pueblo no es tan incapaz de razonar como intentan hacerle creer, es preciso que los que intentan instruirle se apliquen a rectificar sus falsos razonamientos y a destruir sus prejuicios; se verá entonces cómo sus ojos poco a poco se despiertan y a su espíritu convencerse de esta verdad: que Dios no es nada de lo que habitualmente imaginan.

viernes, 26 de febrero de 2010

Fragmento: El mundo y sus demonios.


No todas las ramas de la ciencia pueden presagiar el futuro —la
paleontología, por ejemplo— pero muchas sí, y con una precisión asombrosa.
Si uno quiere saber cuándo será el próximo eclipse de sol, puede preguntar a
magos o místicos, pero le irá mucho mejor con los científicos. Le dirán dónde
colocarse en la Tierra, para verlo, cuándo debe hacerlo y si será un eclipse
parcial, total o anular. Pueden predecir rutinariamente un eclipse solar, al
minuto, con un milenio de anticipación. Una persona puede ir a ver a un
brujo para que le quite el sortilegio que le provoca una anemia perniciosa, o
puede tomar vitamina B12. Si quiere salvar de la polio a su hijo, puede rezar
o puede vacunarle. Si le interesa saber el sexo de su hijo antes de nacer,
puede consultar todo lo que quiera a los adivinos que se basan en el
movimiento de la plomada (derecha-izquierda, un niño; adelante-atrás, una
niña... o quizá al revés) pero, como promedio, acertarán sólo una de cada dos
veces. Si quiere precisión (en este caso del noventa y nueve por ciento),
pruebe la amniocentesis y las ecografías. Pruebe la ciencia.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Caín:


A la mañana siguiente, el desnaturalizado padre se levantó temprano para poner los arreos en el burro, preparó la leña para el fuego del sacrificio y se puso en camino hacia el lugar que El Señor le había indicado, llevando consigo dos criados y a su hijo Isaac. Al tercer día de viaje, Abraham vio de lejos el sitio señalado. Les dijo entonces a los criados, -Quedaos aquí con el burro que yo voy hasta más arriba con el niño para adorar al Señor y después regresaremos hasta donde estáisa. Es decir, además de ser tan hijo de puta como El Señor, Abraham era un refinado mentiroso, dispuesto a engañar a cualquiera con su lengua bífida, que, en este caso según el diccionario privado del narrador de esta historia, significa traicionera, pérfida, alevosa, desleal y otras lindezas semejantes. Llegando así al lugar del que El Señor le había hablado, Abraham construyó un altar y acomodó la leña.

Acto seguido levantó el cuchillo para sacrificar al pobre muchacho y ya se disponía a cortarle el cuello cuando sintió que alguien le sujetaba el brazo, al mismo tiempo que una voz gritaba, -Qué va a hacer , viejo malvado, matar a su propio hijo, quemarlo, otra vez la misma historia, se comienza por un cordero y se acaba asesinando a quien más se debería amar, -Ha sido El Señor quien me lo ha ordenado, se debatía Abraham, -Cállese, o quien mate aquí seré yo, desate ya al niño, arrodíllese y pídale perdón, -Quién es usted, -Soy Caín, soy el ángel que le ha salvado la vida a Isaac.

No, no era cierto, Caín no es ningún ángel, ángel es este que de posarse con un gran ruido de alas y que comienza a declamar como un actor al que le acaban de dar el pie, -No levantes la mano contra el niño, no le hagas ningún daño, pues ya veo que eres obediente al señor, dispuesto, por su amor, a sacrificar a tu único hijo, - Llegas tarde, dijo Caín, si Isaac no está muerto es porque yo lo he impedido.

sábado, 21 de noviembre de 2009

El guerrero interior y el culto a la violencia: la exaltación de los sentimientos negativos.


"La agresión física o verbal, es decir, el no-respeto, o si se quiere, la violación de los derechos a las demás personas, es exactamente lo opuesto a la experiencia amorosa. Si hay violencia, no hay amor. puede haber formas distorsionadas de placer que se entrelazan y confunden con el sentimiento positivo, como es el caso del sadismo o el masoquismo, pero esto no es amor. La agresión, en cual quiera de sus formas, es atentatorio con la expresión de afecto, y altamente contaminante. los datos son irrefutables: la mayoría de los niños varones que han sido golpeados pasan a ser golpeadores cuando son adultos, y no me estoy refiriendo solamente al ataque a las mujeres, sino también a la violencia entre hombres, que es mucho más frecuente.

La mayor tendencia masculina a la agresión y a otras manifestaciones de dominación, en comparación con las mujeres, se debe tanto a factores biológico-evolutivos, como socioculturales. Cuando la herencia de la especie se ve forzada por los mitos sociales, el resultado suele ser un cavernario vestido de esmoquin".

jueves, 5 de noviembre de 2009

Una sociedad mejor


"La educación sirve, más que nada, para ensanchar la vida y disfrutarla. La educación es lo que abre la ventana del individuo a los placeres del lenguaje, de la literatura, del arte, de la música, a la diversidad y a las idiosincrasias de la escena mundial. Los bien educados no han dudado nunca a lo largo de los años y los siglos de su mayor gratificación; las mayores oportunidades educativas es lo que generaliza y extiende esta gratificación".

lunes, 5 de octubre de 2009

La Educación y el Significado de la Vida


La educación convencional hace sumamente difícil el pensamiento independiente. La conformidad conduce a la mediocridad. Ser diferente del grupo o resistir el ambiente no es fácil, y a menudo es peligroso, mientras rindamos culto al éxito. La urgencia de alcanzar éxito en la vida, que es la recompensa que esperamos por nuestro trabajo, ya sea en lo material o en la llamada esfera espiritual, la búsqueda de seguridad interna o externa, el deseo de conformidad, todo este proceso ahoga el descontento, pone fin a la espontaneidad y engendra el temor, y el temor obstruye la inteligente comprensión de la vida. A medida que se envejece, la mente se embota y se insensibiliza el corazón.

Jiddu Krishnamurti.

martes, 15 de septiembre de 2009

La Evolución del Pensamiento


Una síntensis de este tema hecha por Tirso Mejia Ricart, sicologo, dominicano, en uno de sus libros, "Sicologia Social Basica, tomo I".

En la base de la evolución de la cultura está el desarrollo de la capacidad del hombre para captar la realidad a partir de la organización de la experiencia, con la ayuda de simbolos, es decir del pensamiento.

Se conocen tres formas fundamentales de manifestación del pensamiento, que son las siguientes:

a) el pensamiento arcaico o instintivo.

En este tipo de pensamiento el individuo tiene todavía un yo indiferenciado y tiende a proyectar su propia forma de existencia y sus estados emocionales en los demás seres y objetos de la realidad. De ahí que las creencias derivadas de este tipo de pensamiento sean de tipo animista, es decir, que asignan deseos humanos y poderes a los animales, fenomenos naturales y otros objetos de la realidad.

b) el pensamiento mágico o prelógico.

Aqui el individuo hace diferenciación del yo, pero se establecen generalizaciones ingenuas, es decir, muy amplias, basadas en pocas experiencias, que adulteran el reflejo de la realidad, tales como son el suponer el intercambio de cualidades entre los objetos y personas por su simple semejanza (magia imitativa), o por contigüidad (magia por contagio), por la similitud de las causas y los efectos, o del continente y del contenido de los objetos, suponer la posibilidad de que las partes se reproduzcan y sustituyan al todo en los fenómenos de la realidad: el atribuirle fuerza real a los que son simples representaciones de ésta, como el pensamiento, la palabra o las imágenes. Del mismo modo, el pensamiento mágico conduce a la ambivalencia, que consiste en atribuirle a los fenómenos o a la conducta cualidades u objetivos opuestos.

c) el pensamiento racional o lógico.

Se caracteriza por el establecimiento de conceptos, juicios y concluciones en base a una más vasta experiencia y sobre todo, a su organización de acuerdo a las relaciones lógicas entre los fenómenos, lo que incluye el principio de identidad (la inmutabilidad de sus esencias), el principio de causalidad (entre ls causas y sus efectos), el principio de membración (del todo con sus partes), y el principio de contradicción (imposibilidad de la ambivalencia).

Estas diferentes formas del pensamiento representan niveles de desarrollo cultural diferentes, correspondiendo el pensamiento arcaico al más primitivo y el racional el más avanzado, lo que no impide que en aspectos del pensamiento racional mezclados con elementos de pensamiento mágico y hasta el arcaico, particularmente en aspectos de la realidad que suponen un mayor nivel de abstracción y alejados de la comprobación práctica.